ARTURO SÁNCHEZ E HIJOS representa la continuación de la tradición familiar, iniciada por su abuelo y continuada por su padre, y que supone casi un siglo de experiencia en la elaboración de jamones y embutidos ibéricos. En sus nuevas instalaciones inauguradas en enero de 1996, se combinan adecuadamente las últimas innovaciones técnicas con esta tradición recibida, permitiendo elaborar artesanalmente unos productos con los más estrictos controles de calidad.
La base primordial para la elaboración de un buen producto es la obtención de la mejor materia prima. Por eso en ARTURO SÁNCHEZ E HIJOS sólo se sacrifican cerdos ibéricos nacidos y engordados en el campo, en total libertad para moverse por las dehesas alimentándose tan solo de productos naturales y con la edad suficiente para conseguir un cerdo con una masa muscular de la máxima calidad.
La fabricación artesana es el mayor legado recibido de sus antepasados que ARTURO SÁNCHEZ E HIJOS mantiene, ensalza y trata día a día de perfeccionar: adobos y atados a mano, secado de embutidos y lomos en 'campana' con leña de encina, etc ... Este saber hacer diario con cariño y esmero se refleja posteriormente en la calidad de sus productos.
En ARTURO SÁNCHEZ E HIJOS la curación de los productos se realiza en secaderos naturales y bodegas, lentamente, sin prisas, a la antigua usanza, para que el paso del tiempo permita que vayan adquiriendo ese sabor y aroma únicos. Esta apuesta que ARTURO SÁNCHEZ E HIJOS hace por la calidad se ve recompensada con el reconocimiento y prestigio de que gozan sus productos entre los profesionales del sector y sus fieles consumidores.