A lo largo de los años, Bodegas Iglesias ha mantenido inalterables sus símbolos, sus aromas, sus colores y su espíritu, arraigados en una tradición y un pasado lleno de historia.
La Bodega se resguarda en pleno corazón del Condado de Huelva, en un antiguo Convento del S. XVIII, donde, bajo techo abovedados y de ladrillos, se llevaba a cabo el añejamiento de vinos olorosos para Misa. La bodega, recientemente restaurada, tiene hoy capacidad para albergar más de un millón de litros.
Porque la Bodega se mueve con los tiempos. Desde su fundación, ha ido incorporando tecnología y nuevas ideas para hacer crecer la calidad, y para difundir la cultura vinatera de la que hace gala. La nueva imagen de sus marcas y envases es ejemplo del esfuerzo por mantener al día una antigua tradición.
En los últimos años ha abierto sus puertas para recoger entre los muros de Bodegas Iglesias a los muchos interesados por comprender la cultura y la historia de sus vinos, más allá del paladar.